1 septiembre 2013. Domingo de la XXII semana de Tiempo Ordinario – Puntos de oración

Empecemos siempre nuestra oración haciéndonos pequeños ante Dios. Hazte pequeño y alcanzarás el favor de Dios. Somos realmente pequeños ante Dios. Es el camino que descubrió santa Teresa de Jesús niño. Ella lo bautizó como un camino enteramente nuevo. Digamos que descubrió como hacer actuar a Dios en nuestra vida: “como el águila que recoge sus polluelos y los libra del peligro llevándolos a gran altura; o la madre que ve los esfuerzos de su niño por subir las escaleras y baja para subirlo en brazos”. Al hacernos pequeños ante Dios lo descubrimos como padre y nos abrimos a realizar las obras de Dios.

Por eso el autor de la carta a los Hebreos comprende la superioridad de la nueva alianza frente a la antigua. Por medio del mediador de la nueva alianza, Jesús, tenemos plena confianza con Dios. Jesús nos libra de nuestros pecados y nos presenta ante Dios nuestro Padre. Humillados somos ensalzados.


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