2 noviembre 2013. Conmemoración de todos los fieles difuntos – Puntos de oración

            Creo que todos recordamos, que existen dos tipos de obras de misericordia(C.I.C. 2447), unas las que llamamos corporales y otras a las que llamamos espirituales. Dentro de las espirituales la última o la primera de todas siempre ha sido: "rogar a Dios por los vivos y difuntos".
            Hoy es el día especialmente recomendado para que recordar a los difuntos.
            Dios ha querido que nadie sepa la suerte o el destino de los difuntos, aunque podemos tener ciertos indicios de su destino eterno, por su vida y por su muerte... Pero siempre nos queda la duda de que si se salvaron.., quizás se encuentren en ese proceso de purificación al que llamamos purgatorio.
            "La Iglesia llama purgatorio a esta purificación final de los elegidos que es completamente distinta del castigo de los condenados. La Iglesia ha formulado la doctrina de fe relativa al purgatorio sobre todo en los Concilios de Florencia y de Trento. La tradición de la iglesia, haciendo referencia a ciertos textos de la Escritura habla de un fuego purificador." (C.I.C. 1031).
            Creo que las almas del purgatorio son dignas de nuestra compasión. Para convencernos de ello, basta considerar: 1. Lo que son. 2. Lo que sufren. 3. Y su impotencia para procurarse por sí mismas socorro alguno.
            1. Lo que son: Preguntémonos ¿en favor de quién solicita hoy la Iglesia nuestra conmiseración, tratando de despertar nuestra fe y nuestros recuerdos? En favor de unas almas santas a quienes está asegurada la posesión de la gloria eterna. Muchas de estas almas tienen con nosotros relaciones de naturaleza y gracia, que no nos permiten permanecer insensibles a sus sufrimientos... Recuérdalas...
            2. Lo que sufren: Nada menos que la privación de la vista y el gozo de Dios, el suplicio del fuego, y la pena de daño y de sentido temporal, para que entendamos la diferencia que existe con los condenados en el infierno, en que la pena es eterna... Notemos que la privación de un bien es tanto más dolorosa cuanto más excelente es ese bien en sí mismo, o mejor se conoce su naturaleza y los derechos incontestables que se tienen a su posesión. Y ¿cuál es el bien de que se ven privadas las almas del Purgatorio? Es el mismo Dios, centro y plenitud de todo bien, a quien tienen derecho a poseer en virtud de los méritos de Jesucristo. Al sufrimiento de esta privación, se añade el suplicio del fuego, del cual dice S. Tomás de Aquino: "Me preguntáis ¿qué es este fuego? Yo respondo que es el mismo que el del infierno. Aquí devora la paja; allí purifica el oro." S. Gregorio cree que este fuego es más intolerable que todas las tribulaciones de esta vida.
            3. Su impotencia: Es la que hace de las almas del purgatorio más dignas de nuestra compasión, pues no tienen otra esperanza que nosotros. No te olvides que a las almas del purgatorio todo les viene a faltar, si les falta nuestra caridad. ¿Miraremos con indiferencia a tan nobles, y santas víctimas? Nuestra insensibilidad sería tanto más cruel, cuanto más fácil nos es el socorrerlas...

Recuerda:

            Se concede indulgencia plenaria, aplicable sólo a las almas del purgatorio, a los fieles cristianos que, el día en que se celebra la Conmemoración de todos los Fieles Difuntos, visiten piadosamente una iglesia u oratorio.
            Dicha indulgencia podrá ganarse o en el día antes indicado o, con el consentimiento del Ordinario, el domingo anterior o posterior, o en la solemnidad de Todos los Santos.
            En esta piadosa visita, se debe rezar un Padrenuestro y Credo. (DEL "ENCHIRIDION INDULGENTIARUM" DE S.S. PAULO VI).

            Según el decreto de la Penitenciaría Apostólica del Vaticano, publicado el 14 de septiembre de 2012, durante todo el Año de la fe , convocado desde el 11 de octubre de 2012 hasta todo el 24 de noviembre de 2013, se podrá obtener la Indulgencia plenaria de la pena temporal por los propios pecados impartida por la misericordia de Dios, aplicable en sufragio de las almas de los fieles difuntos, todos los fieles verdaderamente arrepentidos, que se hayan confesado debidamente, que hayan comulgado sacramentalmente y que oren según las intenciones del Sumo Pontífice.

Y si dispones de un poco de tiempo:

            Te invito a visitar el Museo de las almas del Purgatorio. Creo que puede ser una buena motivación para nuestra vida:

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