11 diciembre 2013. Miércoles de la segunda semana de Adviento – Puntos de oración

“Los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, echan alas como las águilas, corren sin cansarse, marchan sin fatigarse.”

Qué bien podemos aplicar esta frase a María después de la Anunciación cuando esperaba la venida del Salvador concebido en su seno.

“Ayúdanos a fiarnos plenamente de Él, a creer en su amor, sobre todo en los momentos de cruz, cuando nuestra fe es llamada a crecer y a madurar” pedimos a María con las palabras del Papa en Lumen Fidei.

“Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre” nos dice el salmo. Palabras que podemos también aplicar a María la bendita, que siempre bendice al Señor. Aprendamos de nuestra Madre del Cielo a bendecir a Dios en este Adviento mientras esperamos la venida del Salvador.

“Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré” nos dice el Evangelio. Porque “solo Él puede dar las respuestas a los interrogantes de fe y de vida” (P. Francisco. A los jóvenes italianos. 24 julio 2013)

“Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso” nos sigue diciendo Jesús. Descubramos en nuestra vida cual es el yugo que nos regala Jesús. Seamos imitadores de Jesucristo en su mansedumbre y humildad.

“En la plenitud de los tiempos, la Palabra de Dios fue dirigida a María, y Ella la acogió con todo su ser, en su corazón, para que tomase carne el Ella y naciese como luz para los hombres” (Lumen Fidei 58) Ella que acogió con todo su ser la Palabra que nos enseñe hoy a ser mansos y humildes y tomar alas como las águilas corriendo sin cansarnos por la senda de la salvación.

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